Llegó el momento de hablar de “la superfavorita”, Noruega. No recuerdo yo ningún año en el que hubiera una favorita tan clara. Y es que este año hay muchos menos favoritos que de costumbre, apenas podría nombrar más de tres o cuatro países que de verdad aspiren al triunfo, y Noruega está a la cabeza en todas las predicciones y apuestas. Otros años había estado más repartido o igualado. ¿Le pesará a Alexander Rybak ese cartel de ganador a priori como ya le pesó a Kate Ryan, Charlotte Perreli, TATU y tantos otros? Esperemos que sí, porque de ser así significará que aún tenemos opciones de triunfo.

Las razones de este favoritismo son muy lógicas: Fairytale es una canción folk moderna con sonidos que pueden impresionar tanto en el este como en el oeste por igual, y eso es una baza importantísima, y no sólo por el hecho de que Alexander sea bielorruso de nacimiento -¿irán por primera vez esos doce puntos de Bielorrusia a Noruega en lugar de a Rusia?-. Es pegadiza, pueden hacer una gran puesta en escena tal y como nos demostraron en la final del Melodi Grand Prix y, sobre todo, el muchacho parece que es de muy buen ver para la mayoría de la gente (entre los cuales yo no me encuentro, porque parece más salido de Eurojunior tanto él como la canción). Aun con todo, es indudable que el tema es potente como el sólo, y aunque no esté entre mis favoritos hay que reconocer las cosas, el tema es bueno. Pero sin embargo a mí me sigue dado la misma impresión que la primera vez que lo escuché -y aquí comenté ya- le falta algo, o tal vez le sobra, no sé… Quizá sea que está demasiado sobreactuado y que él vocalmente es demasiado gritón y su voz no es precisamente dulce. Por tanto, le doy un 7 y lo coloco en el cuarto puesto de su semifinal y en el duodécimo total. No me voy a poner a despotricar en su contra como hacen muchos por el hecho de que sea un competidor muy temido, porque no me parece muy de fair play eso, pero tampoco os voy a engañar, y es que ni el chico ni la canción me emocionan.

Y qué voy a decir de las predicciones…Pues que si gana no sorprenderá a nadie. Más bien lo contrario, sorprendería si no ganara. Si queréis apostar dinero en esto de Eurovisión sería la apuesta de menos riesgo, eso sin ninguna duda, pero tampoco demos victorias antes de tiempo, porque no sabemos como va a votar la gente de a pie, ni como será la actuación, ni nada. Además, tampoco las tengo yo muy conmigo de que el jurado le apoye demasiado, aunque tampoco creo que le perjudique demasiado. Todo una incógnita. Es al que más miedo le tengo de nuestros competidores, eso no lo voy a negar, pero no me haría demasiada gracia que ganara, la verdad, me alegraría mucho más si ganara otro, aunque no fuéramos nosotros. El 16 de mayo lo veremos.

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