Ya estamos todos

16 marzo 2009

Sólo faltaban dos países por elegir (Suecia y la República Checa) y ya eligieron el sábado in extremis. Tenía esperanzas de que con estos dos, más que nada con Suecia, salváramos el año, pero nada de nada. Ambas a mi juicio canciones para olvidar.

Voy a hablar primero del Melodifestivalen, ya que es la final nacional por excelencia y era la primera vez que lo veía y lo hacía muy expectante y con mucha ilusión, aunque la calidad musical no fuera extraordinaria. El show fue espectacular, ya nos gustaría a nosotros tener producciones como las que se gastan los escandinavos. Sin embargo, todo se volvió mucho más turbio cuando llegó el momento de las votaciones. A mí la verdad no me olió nada bien todo aquello. No entiendo cómo entre los distintos jurados regionales e internacionales se puede coincidir tan poco, y entre jurado y televoto. ¿Y de quién es la idea de que se pueda seguir votando aun cuando hay votos de jurado emitidos? En lo único que coincidieron fue en dejar a la pobre Molly Sandén sin apenas nada (dos miserables puntos otorgados por el jurado internacional), con la balada tan bonita que traía. Pero por los que más lo siento es por EMD y su Baby Goodbye, que me parecía la apuesta más original para Suecia y la mejor opción, que se tuvieron que conformar con ser terceros; y por Alcazar, que aunque es un grupo que no me gusta nada, su Stay the night logró engancharme totalmente y habría sido una muy buena apuesta, no entiendo por qué sólo quedaron quintos, con lo famosos que son además. Incluso debe reconocer que llegué a desear que ganara Mans Zelmerlow, que aunque su canción no me gustara, él lo bordó, y al ganar sobradamente las votaciones del jurado lo preferí como mal menos antes que otras. Esas otras son Caroline of Ugglas, que presentaba Snälla snälla, una de las canciones más horrorosas que he oido en mi vida, por no hablar del vestuario y la puesta en escena; y la ganadora, La Voix, por Malena Errman. Se trata de una payasada lírico-pop que yo personalmente no sé ni por dónde coger. Además, ya son varias las canciones que se presentan con este estilo y, excepto Bulgaria que es incluso mucho peor, Estonia y Eslovenia le dan cien mil vueltas a esto. Es que el top 2 final era mi top 2 empezando por abajo, imaginaos qué decepción…

Y quiero decir también que el el sistema de votación no me parece justo, porque en el momento en el que una canción que es novena para el jurado puede llegar a ganar gracias al televoto creo que algo falla. Lo lógico sería unir todos los votos del jurado de nuevo y otorgar 12, 10, 8, 6, 4, 2 y 1 para que realmente ambas votaciones valgan realmente lo mismo, porque así el jurado sólo modela ligeramente cuando es el público quien decide todo, además influido por la decisión del jurado, ya que pueden continuar votando durante la votación de los distintos jurados e incluso después. De locos… Si el sistema fuese realmente justo como acabo de decir, habría ganado Mans con 16 puntos (12 del jurado y 4 del público), seguido de Caroline (4 del jurado y 10 del público) y Alcazar con 14 (8 del jurado y 6 del público), y Malena bajaría hasta la cuarta posición con 12 puntos (12 del público y 0 del jurado). Esto es una votación justa.

Bueno, de todas maneras como esto son gustos personales míos, y realmente sí que hay bastante gente que le gusta la canción sueca, aquí os la deja y juzgáis vosotros mismos.

Y tras este sofocón nos vamos a tierras bohemias para descubrir la canción escogida por la República Checa para representarles en Moscú. El grupo, como recordaréis, ya estaba elegido de antemano, los Gipsy.cz. La selección de la canción era interna y ya desde que salieron había una clara favorita, que fue la que finalmente se escogió, Aven Romale. Otra gran decepción (y van…). Con lo contento que recibí yo la noticia de que este grupo representaría a los chechos en Eurovisión. Los vi originales, capaces de traer un nuevo estilo al festival, una buena oportunidad. Pero el resultado es cuanto menos vulgar. Las canciones que conocía de ellos me gustaban, pero esto para mí no hay por dónde cogerlo, es como he dicho, vulgar, desagradable a ratos y hasta freaky (sólo hay que ver la puesta en escena que preparan de momento, diablillo incluido). Lo peor de todo es que este año con esto la República Checa tiene serias posibilidades de llegar a la final por primera vez en su historia. Juzgad vosotros mismos.

Y en unas horas, a las 16:00, el sorteo del orden de actuación de las semifinales y la final. Después de este sorteo muchas esperanzas se verán desvanecidas y otras crecerán como la espuma. Incluso canciones que no les veíamos ninguna posibilidad de llegar a la final pasarán a ser favoritas sólo por actuar en el último lugar (todo ayudado por supuesto por el ínfimo nivel de este año). Yo, como Noelia Cano,  cruzo los dedos para que ese sorteo nos depare uno de los últimos lugares, cosa que sólo ocurrió el año pasado justamente cuando nuestra representación no merecía tal privilegio.

Y, por último, aviso que como ya tenemos las 42 canciones escogidas mañana empezaré el análisis exhaustivo de cada una de ellas, según mis gustos personales y según las posibilidades que les veo a cada una. Lo iba a hacer en orden alfabético, pero siempre odié las listas alfabéticas porque siempre me dejaban atrás en clase, así que voy a ser más original y lo haré siguiendo el orden de votación en la final, que también se decidirá mañana (o bueno, mejor dicho, hoy).

No hay otra palabra para describir el nivel general de todo lo seleccionado este fin de semana para mayo. Y resulta más sorpresivo si cabe cuando tres de las canciones que se van directamente al top-bottom (no sólo al mío, sino al de la mayoría de eurofans en Europa) son tres de las naciones más potentes estos últimos años en Eurovisión: Ucrania, Serbia y la mismísima anfitriona, Rusia. Esto, unido a lo que ya conocíamos de Armenia (de lo cual prefiero ni hablar), nos hace vislumbrar un festival muy diferente este año, no sólo por la introducción del jurado, sino porque los países que más fácilmente captaban votos hasta ahora (ayudados por una alta calidad, sin duda) este año son de lo peorcito, mientras que otros que no han tenido tanta suerte últimamente son los que parece que llevan la iniciativa.

Y sin más preámbulos voy a comenzar con las canciones seleccionadas este fin de semana, y lo voy a hacer con la que creo que es más agradable -dentro de lo desagradable- de esas tres poderosas: Rusia. Se trata de Anastasiya Prikhodko con su canción Mamo, que cantará en ruso y ucraniano. Ésta fue eliminada de la preselección ucraniana y ahora la repescan los rusos. Me imagino que es por esto que esta elección ha suscitado tantas críticas en los medios rusos. Partiendo de la base de que la canción es bastante flojita, no es lo que más me desagrada. Lo que más me desagrada, sin duda, es la terrible voz de la cantante. Dios mío, es que me niego a creer que uno de los nuevos gigantes discográficos de Europa y de todo el mundo no tenía nada mejor que esto para enviar al festival, más después del éxito que han tenido últimamente en Eurovisión. Barrunto un batacazo enorme para esta delegación. Os dejo el vídeo y os aconsejo que mantengáis el volumen bajo por la salud de vuestros oídos.

Y de Rusia pasamos a los vecinos de Ucrania, que nos traen un tema, si cabe, peor, creo que el peor de todos los que he escuchado hasta ahora, lo cual me deja tremendamente decepcionado tratándose de uno de mis países favoritos en Eurovisión últimamente, junto con Grecia y Rumanía. La “cantante” es Svetjlana Loboda y su canción se titula Be my valentine. Poco que comentar, como podéis ver no tiene ni pies ni cabeza. Parece que a ratos intenta emular a la Serdushcka, pero vamos es que no hay color. Les deseo, sintiéndolo mucho, el último puesto en la semifinal, aunque sé que eso no será posible. De todas maneras, lo triste es que este año en la final nacional ucraniana la mayoría de los temas no eran mucho mejores a este.

Y nos falta la otra gran potencia, Serbia, que inexplicablemente ha dejado de lado las baladas balcánicas de tan buen gusto que tanto nos encantaban y tan buenos resultados les trajeron. El resultado es de lo más decepcionante: Marko Kon & Milan Nikolic y Cipela. Otra canción que no hay por dónde cogerla, a medio camino entre lo freaky y lo cíngaro-verbenero. Para verbena de pueblo serbio vale, pero para Eurovisión como que no. Más cutre imposible… Cierto es que este año el nivel del Beowizija no era el de antaño, pero quizá con un poco más de criterio en todo el proceso el resultado habría sido mejor, porque aquí también se armó y bien, retiradas incluidas, abucheos, etc.

Bueno y tras estos tres despropósitos, vamos recuperando al menos la cordura, aunque no del todo la calidad. Vuelve Eslovaquia tras diez años de ausencia, y parecía que volvía con ganas: gran éxito en la convocatoria, necesidad de aumentar el número de semifinales por el gran número de canciones de calidad presentadas, etc. Yo tenía muchas esperanzas en este país, porque a pesar de que la mayoría de las canciones no eran demasiado eurovisivas, creo que había mucha calidad en esta preselección. Pero el resultado es bastante decepcionante: Kamil & Lena con Let tmou. Tienen muy buenas voces, eso es indudable, pero se trata de una balada que aburre bastante, del estilo de la rumana del año pasado, pero para mi gusto peor. Aun así hay muchas canciones peores, pero tanta preselección para elegir esto, que dudo mucho que les pueda dar ni siquiera el paso a la final… Bueno, juzgad vosotros mismos…

Y hoy mismo ha presentado su propuesta Bélgica. Tras saber el cantante y el estilo a lo copia de Elvis que pensaban enviar no tenía demasiadas esperanzas en este delegación. Y sigo sin tenerlas, pero la canción me ha sorprendido, me esperaba algo mucho peor aunque no me acabe de convencer. Y el cantante, Patrick Ouchene, es de lo más ridículo que he visto en mi vida (peor incluso que los holandeses y a la par con la ucraniana). Este país seguirá un año más en la semifinal y, como casi siempre, merecidamente. ¿Dónde quedó Urban Trad, e incluso Xandée o Kate Ryan a pesar de sus mediocres resultados? Bueno, os dejo con este movidito Copy cat.

Y como tampoco os quiero dejar con tan mal sabor de boca, me quiero despedir de esta columna con algo agradable -quizá lo único- que nos han dejado las preselecciones eurovisivas estos días. Creo que tampoco es para tanto, pero es que al lado de las otras parece gloria divina. Se trata de Estonia, que este año lo intenta con esta “Opera Rock” (Opera Pop lo llamaría yo), que suena bastante agradable al oido y que sigue un estilo parecido al de Eslovenia, pero más folk. Espero que este año este país báltico abandone su mala suerte y regrese a una final de Eurovisión -que no la pisan desde 2003-. Casi todos los años merecieron su pase y no lo consiguieron, espero que este año con el nivel tan bajo sea su año. Os dejo con Urban Symphony y Rändajad, espero que ésta sí que la disfrutéis.

¡Y de las gordas! Nada más y nada menos que siete países han presentado sus canciones para Moscú en estos últimos días. De España ya he hablado largo y tendido, así que voy a comentar un poquito las otras seis, y lo haré empezando por la que más me gusta y acabando por la que menos.

Por lo tanto, debo de empezar con la que creo que va a ser una de las grandes favoritas en Moscú, Azerbaiyán. Los intérpretes ya los conocíamos, la desconocida Aysel y Arash, muy conocido un muchos países de Europa. Always es otra canción con sonidos árabes y ritmos modernos, pero no es simplemente una más. Tal y como pudimos adivinar hace poco en unos segundos que pudimos escuchar, aquí tenemos una posible ganadora, y más este año que parece que la mayoría de los países del este no están demasiado fuertes.

Y de un país que con una joven historia en el festival promete y mucho pasamos a otro que acostumbra a quedar muy bien en los últimos años, Bosnia-Herzegovina. Por fin conocemos la canción que interpretará el grupo Regina en Moscú. Se trata de Bistra Voda y es un tema muy folk como acostumbra bastante esta delegación. Sentimental y moderno a la vez, a la espera de Serbia es el mejor de los balcánicos ahora mismo.

Y seguimos en los Balcanes, porque el siguiente tema nos viene de un país vecino, Croacia. Una balada del más puro estilo mediterráneo, con bastante sentimiento como es costumbre en estos países, pero esta vez sin llegar a emocionar demasiado. Canta Igor Cukrov y la canción se titula Lijepa Tena.

Y seguimos en el Mediterráneo para ir con la cuarta canción, que por las intérpretes era posible favorita, pero que a mí por lo menos me ha decepcionado. Se trata de Israel, que presenta There must be another way por Noa & Mira Awad. Aun así no deja de ser una de las mejores canciones de esta edición, pero yo al menos esperaba tanto de Noa que me he quedado muy frío. La letra tan pacífica y el hecho de que sea cantado por una israelí y una palestina juntas le puede dar puntos, ya que después de la que ha armado el estado hebreo en Gaza probablemente haya muchos europeos reacios a votar por este país, entre los que me incluyo aunque no me guste mezclar música y política. Con estas cantantes y esta canción creo que podrían hacer olvidar al público europeo los muertos en Gaza a manos de su ejército.

Y las dos últimas son dos canciones que no me gustan. La primera me duele en el alma, pues se trata de nuestros vecinos y hermanos portugueses, pero es que este tema, Todas as ruas de amor por Flor de Lis, no me dice absolutamente nada, me suena a anuncio de compresas. No entiendo cómo eligieron esto teniendo ese Yes we can de Luciana Abreu tan acorde con los tiempos que corren.

Sin embargo, si hay un tema que me desagrada, ese es el de Letonia. No es ninguna novedad, porque me tendría que remontar años para encontrar una canción de este país que me gustara. Cantan Intars Busulis y la canción se titula Sastregums. El estilo es indefinible y va, un año más, directito a mi Top bottom.

Más para Moscú

24 febrero 2009

Así, por sorpresa, dos nuevas candidaturas para mayo fueron presentadas en la mañana de ayer. La primera fue Suiza, uno de los países que, a mi juicio, más maltratado ha sido en los últimos años en el festival, casi siempre con apuestas por la calidad y sin buenos resultados, exceptuando las Vanilla Ninja en 2005, y gracias a que esan estonias y lograron votos de los países bálticos. No sé si eso tendrá algo que ver en que este año se hayan vuelto a decantar por el rock. Espero que al menos tengan la misma suerte porque ya se la merecen. Me encanta que siempre haya algún país que, como Turquía el año pasado, presente alguna canción de este estilo. Te libera durante un rato de los típicos estilos festivaleros, europop, orientales o de baladas clásicas que año tras año copan Eurovisión. Ya sólo con eso les daría el pase a la final. Además, este grupo, Loveblugs, según dicen, es bastante conocido por Centroeuropa. La canción, The highest height, no es mi favorita, pero su calidad es indudable.

Y seguimos en Europa Central para hablar de la tercera, y espero que ya definitiva, canción representante de Hungría. Aunque con el paso que llevan casi sería mejor, porque cada canción que presentan es mejor que la anterior. Si siguieran a este ritmo tal vez se llevaran el festival… Volviendo al tema que presentan, se llama Dance with me y el cantante es Zoltán Ádok. Es muy festivalero y muy eurovisivo y, como habréis podido observar, a mi me gusta bastante. Sobre sus posibilidades no lo tengo muy claro, pero lo que sí es seguro es que conseguirán mucho más que Candlelight en Belgrado, aunque ello no sea excesivamente complicado.

Como veis, en las últimas semanas el nivel ha ido subiendo y con ello mi ilusión de que veamos un festival verdaderemente competitivo, aunque tampoco creo que pase especialmente a la historia por la calidad, pero por lo menos la cosa mejora notablemente.

¡Y tan completo! Un no parar desde las siete y pico de la tarde que empezó la final del Melody Gran Prix noruego hasta las doce y media que, para mi asombró, concluyó nuestra segunda semifinal. Alegrías y decepciones, esperadas o menos esperadas, y tres nuevas canciones para Moscú y dos semifinales menos.

Como he comentado en alguna ocasión, no voy a detenerme demasiado con cada canción, porque ahora mismo con el jaleo que llevamos no voy a poder hacerlo con todas. Serán cuando todas estén elegidas cuando las analizaré una a una, daré mi opinión personal y comentaré las posibilidades que les vea.

Hoy voy a empezar con Noruega, donde se celebró la única final nacional que vi en parte. Verdaderamente había pocas dudas acerca de quién sería el representante noruego para mayo, pero tampoco imaginaba nadie que el triunfo de Alexander Rybak y Fairytale sería tan apabullante. ¡Más de 700.000 votos! Que eso para un país como Noruega es todo un record. Yo la verdad que guardaba alguna esperanza para las que eran mis favoritas, las Velvet con Triky, pero nada, ni siquiera pasaron el corte de las cuatro más votadas. Volviendo a la canción ganadora, ante todo es original, dará espectáculo y no dejará a nadie indiferente, incluso un tema tan folk como este puede acaparar muchos puntos del este. Sin embargo, no me emociona demasiado este año Noruega, hay algo que no me acaba de convencer. Con varias escuchas más veré si es que realmente no me gusta o finalmente me cautiva.

Y del frío norte nos vamos al sureste de Europa con las otras dos canciones seleccionadas. No pienso gastar más de un párrafo para las dos, porque si la noruega no me emocionaba éstas es que me sacan las lágrimas pero por todo lo contrario, sobre todo la búlgara. Pobres búlgaros, pasan no sé cuántos meses de preselección con una calidad ínfima en general para que luego un jurado lleve a la final a quien le dé la gana (qué manera de hacer perder el tiempo a los telespectadores). Aun así, en la final había algún tema -pocos- con algún destello de calidad, lo cual podía dar alguna esperanza para este país. Pero van y me eligen a Krassimir Avramov con Illusion…Para salir corriendo…No exagero si digo que es una de las canciones más feas que he oído en toda mi vida. Y de tierras búlgaras pasamos a la vecina Macedonia (o Ex-República Yugoslava de Macedonia, que es su nombre legal). Con este país este año estoy contento. Y no porque me guste la canción, que nada más lejos de la realidad, sino por su cambio de estilo, que su R&B llegaba a cansar hasta un punto insospechado ya, y porque creedme, estuvo a punto de ganar una canción, llamada Rum Dum Dum (uy, a qué me suena ese título…) que podía haber provocado muchos suicidios en el mundo eurofan. Estos rockeron son sositos, pero al fin y al cabo no ofenden. Aquí os dejo vídeos. Eso sí, tened cuidado si ponéis al búlgaro no tengáis el volumen demasiado alto por el bien de vuestros oídos.

Y, por último, cuando la final del Melody Grand Prix me lo permitía, me pasaba al país vecino, Suecia, que celebraba la tercera semifinal del archiconocidísimo en este mundo eurofan Melodifestivalen. De lo que pude ver, y sin que sirva de precedente, estoy totalmente de acuerdo con el público sueco: EMD con Baby Goodbye y Molly Sandén con Sa vill stjärnorna pasaron a la final del día 14, y BWO con You’re not alone y Rigo and The Topas sound feat. Red Box con I got you irán al Andra Chansen. Me gustó especialmente el Baby Goodbye, un tema muy sueco pero a la vez también muy original, y con una puesta en escena y coreografía muy trabajada. El tema de Molly es la típica balada nórdica, muy dulce en toda su ejecución pero no por ello con menos fuerza. Como ya sabéis, la SVT no permite que se cuelguen vídeos de las actuaciones hasta que no llegue la final, así que os tendréis que conformar con el minutito de preview que ofrece un su página web.

Y nos queda España, pero todo lo relativo a la segunda semifinal de El Retorno en el siguiente post que escribiré en breves.

Por favor, ¡no dejéis de discutirme y rebatirme lo que diga!

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